Historia
De un pequeño comienzo a un servicio que no falla
De dónde venimos y por qué trabajamos así
Un comienzo humilde, una forma clara de trabajar
Eguia Banaketak nace de una forma sencilla: un pequeño almacén en la Parte Vieja y muchas horas de trabajo junto al aita.
Desde el primer día, la idea fue clara: cumplir. Cumplir con el género, con los tiempos y, sobre todo, con la palabra dada.
No hubo grandes planes ni discursos de empresa. Hubo furgoneta, almacén y trato directo con los bares. Una forma muy clara de entender el trabajo: estar cuando hace falta. Poco a poco, los clientes fueron confiando y el negocio fue creciendo. Sin prisa, pero sin parar.
Creciendo junto a la hostelería de aquí
La misma forma de trabajar, con más experiencia
Con el paso de los años, Eguia Banaketak fue creciendo de la mano de la hostelería local, ampliando su actividad hasta convertirse en un distribuidor de referencia en Hondarribia e Irun. Un crecimiento basado en la confianza, el trato directo y el trabajo bien hecho.
Ese crecimiento nunca cambió nuestra forma de trabajar. Seguimos siendo una empresa cercana y ágil, capaz de responder rápido y de resolver en horas lo que a otros les lleva días.
Carácter y compromiso en cada servicio
La responsabilidad de no fallar
Carácter, Compromiso y Responsabilidad
Algunos dicen que somos estrictos. Otros, que tenemos carácter.
Lo cierto es que detrás de eso hay una forma muy clara de entender la responsabilidad: cuando un cliente confía en nosotros, no le dejamos tirado.
Gestionamos el almacén con criterio, nos adelantamos a las necesidades y respondemos cuando surge un problema. No es una cuestión de imagen, es trabajo diario.
Más medios, la misma forma de trabajar
El mismo compromiso, adaptado a hoy
Hoy, Eguia Banaketak sigue siendo una empresa familiar. Contamos con más experiencia y más medios, pero mantenemos la misma cercanía y la misma forma de trabajar de siempre.
No buscamos ser los más grandes. Buscamos ser el distribuidor en el que puedes confiar, día tras día.
Esa es nuestra historia. Sencilla, local y basada en cumplir.
Si quieres trabajar con un distribuidor que da la cara, hablamos.